Cuando acudo a un domicilio, me pregunto siempre : "¿Cómo eran? ¿Cómo se relacionan? ¿Se llevarían bien antes? ¿Se peleaban?", y a continuación : " ¿Cómo ha sido la persona, cómo le gustaría que le traten?".
No todos tenemos la oportunidad de pensar en cómo me gustaría que me traten si tengo demencia. Pensamos en los órganos, pensamos en donar sangre, incluso pensamos en el dinero y propiedades, y para ello hacemos un testamento. Pero ¿pensamos si nos gustaría acudir a un centro? o ¿si nos gustaría que nos sondaran si llega el momento?,... es difícil, pero a día de hoy, es una de las enfermedades neurodegenerativas con más prevalencia.
Por ese motivo, me gusta pensar qué le gustaría a la persona; por ello, siempre suelo decir a las familias que ellos-as tienen en su interior la respuesta, saben y conocen qué hacer. Lo malo es que , a veces, qué hacer es doloroso. Pero necesario.
A nadie le gusta pensar cómo morir.
Nos gusta pensar cómo vivir. Pero la vida tiene un principio y un final, y como tal hay que tratar el tema de la muerte , como el último proceso de la vida, como una fase más. ¿Y si planificamos cómo vivir, por qué no hablar de cómo morir? Teniendo en cuenta , que podamos tomar decisiones, así como que no se trate de un proceso rápido o repentino.
Me gusta lanzar esta reflexión, porque he encontrado a muchos familiares que no quieren pensar en ello. Está claro que cuando se inicia la enfermedad no debemos pensarlo, pero al pasar los años y entrar en una fase final de la enfermedad, es normal pensar en el fin de la vida.
Todos estos pensamientos, vienen a mi mente por una persona especial, una familia especial, que están dando el último adiós a J., enferma de Alzheimer hace más de 14 años. Una familia ejemplar que cuando le den su último beso, no dejarán de recordar todos los que le dieron. porque han hecho todo lo posible por darle calidad de vida y atenderla como ella quería, en su casa, rodeada de los suyos. Es mi pequeño homenaje a un super-hombre , a un super - heroe que ama a su mujer y le ha dado todo , todo el respeto y el amor hasta el final del camino.
UN APLAUSO para todos y todas esas super- personas que en la oscuridad del anonimato cuidando a su familiar brillan con su propia luz, ...
a todas las Marias, Maruchis, Antonias, Pepis, Conchitas, Pilares,... a todos los Gregorios, Joses, Manueles, Vicentes, ...
ESTHER LOPEZ
PSICOLOGA ALICANTE

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